Observatorio Z. Toma 10

De lo más profundo de las rocas viene Sara con el décimo relato zombi. No os perdáis su blog La Roca más Diamante del mundo

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Seguro de zombies - Observatorio Z - Especial relatos sobre apocalipsis zombie para leer online
Ilustración: VegasMike



Seguro de zombies


Son las siete de la mañana y suena el despertador. En realidad es la alarma del móvil con una música menos martilleante que el típico ti-ti-ti-ti del reloj en la mesilla de noche. Me preparo como cada día para ir al trabajo. Poco más de las ocho y ya estoy saliendo por el portal camino al centro de la ciudad.

Voy distraída pensando en lo poco que me apetece ponerme a llamar a futuros clientes y en si tendré buenos tiempos de retención de llamadas, número de registros quemados etc que nuestra jefa nos comentará nada más llegar a la oficina.

Enciendo el reproductor  de música para que el camino me resulte más ameno y aunque aún estoy un poco dormida por aquello de que es lunes, observo que la calle está especialmente despejada. Lo normal  es que a esas horas se vea montones de coches pasar, cafeterías albergando a los clientes más madrugadores y caminantes varios como yo que lo mismo van a llevar a los niños al colegio, a pasear, están haciendo deporte o van camino de actividades variadas. No hago demasiado caso y sigo andando.

De repente suena el móvil. Mi novia es la que aparece en la pantalla así que lo cojo sobresaltada, se supone que tiene que estarse preparando para empezar a dar las clases de español a un grupito de chinos que empiezan a las nueve.

- ¿Estás bien?

- Sí, cariño ¿por qué?

- Ven corriendo a casa

- ¿Por qué?

- Ha sucedido una cosa de esas que le gustan a tu hermano – dice sobresaltada

- ¿Qué?

- Un apocalipsis zombie

- Sí, claro, hoy no es el día de los inocentes, cielo – digo escéptica

- Iani me ha llamado y dice que ha sido Mariana, que algo ha pasado y se está extendiendo

- Pero bueno ¿qué dices? ¿Estamos todos locos?

- Ven para casa y hablamos, he suspendido las clases

La conversación se corta y me siento en el banco más cercano a pensar dos segundos en lo que había hablado. En esto que un grupo de personas pasa corriendo cerca de mí cargado con mochilas y sobresaltados en dirección a la iglesia.

- Corre chiquilla, no estés sola en la calle, en la iglesia estaremos seguros – me dicen y siguen andando

Definitivamente la cosa se está poniendo rara, no sé si creerme lo de unos zombies hasta que de pronto los veo con mis propios ojos. Un grupo de unos seis hombres y mujeres se acercan.

No son como los de las películas antiguas, no caminan lentamente y de manera  torpe, no llevan la ropa hecha jirones ni se les cae la piel a cachos, eso sí, están pálidos y balbucean palabras ininteligibles a gritos. Parecen agresivos y desconcertados, despistados como si a ratos supieran lo que hacen y en otras ocasiones no.

Aquellos deben ser los supuestos zombies pero yo no soy capaz de creerlo. Unos gatos se cruzan en su camino y algunos consiguen atraparlos y comérselos vivos. Seguramente cualquier persona se habría puesto a chillar, a llorar asustada o habría salido corriendo. Yo solo tengo una increíble curiosidad por saber. 

Por un lado me debato entre seguir observando o volver a casa donde mi novia parece tener respuestas. Decido llamarla y buscar un sitio desde donde puedo seguir viendo y que ninguno me atrape.

- Explícamelo

- ¿Estás ya de camino? No te ha dado tiempo de ir muy lejos

- Estoy cerca del cementerio y los he visto

- ¿Estás loca? Ven ya

- No – sentencio – quiero ver qué pasa y qué hacen ellos

- Esto no es una película, Sara

- No voy todavía, así que cuéntame lo que sabes, por favor

- Que bruta eres

- Igual que tú, ya lo sabes, pero te quiero y me quieres

- Aaahhhhgggg. Al parecer Mariana llamó a Iani y le dijo que su perro le había mordido como hace un mes, que empezó a encontrarse mal, con nauseas, dolor de cabeza, mareos y cosas así y en el hospital le dijeron que parecía tener la rabia pero como si el virus tuviera algo extraño, que hubiera mutado o algo así y que iban a tenerla en cuarentena hasta que supieran bien que hacer. Se escapó y en el camino mordió a varias enfermeras, médicos y vigilantes de seguridad, a quien se fue encontrando. Por lo que se ve consiguió que le dejaran un móvil ya en la calle y la llamó para contarle lo que pasaba. Parece que no pudo controlarse cuando les atacó, pero luego volvió a estar más lúcida y ahora está escondida. No se sabe mucho, pero sí que ha infectado a esa gente y que están contagiando a todo el mundo y parecen esa especie de zombies

- ¿Cuándo pasó eso?

- Anoche, pero si es como en los libros y las series se extienden corriendo, en las noticias están diciendo que hay un virus y que la gente avise a sus conocidos para que no salgan a la calle hasta que puedan informar de más.

- Casi no me he cruzado con nadie… -respondo- por estas cosas se dice que la realidad supera a la ficción ¿no?

- Eso parece. Si no vas a venir, voy donde estés tú

- Bien. Te espero en el parque que hay en el centro, ya han pasado los que tenía cerca

- No tardo

- Hasta ahora

Echo a correr para llegar pronto al centro de la ciudad y ver qué se cuece allí. No tengo ningún miedo. Mi trabajo es de asistente de ventas en una compañía de seguros pero lo que adoro es escribir y los detalles sobre este acontecimiento no son como para perdérselos.

Ya son más de las nueve y empiezo a ver a alguna que otra persona suelta caminando sin parecer enterarse de nada, seguramente se han levantado tan ajenos a todo como estaba yo hace un rato.

Hay pocas tiendas abiertas de todos modos en el centro, aún es temprano, pero muchas oficinas ya están funcionando y también veo algunos bares trabajando con normalidad, pero se nota que hay bastantes menos clientes que de manera habitual.

Me meto en una especie de callejón desde donde veo aparecen otro grupo de esos tíos raros, se sientan en una cafetería, en varias mesas, las camareras salen y cuando se acercan simplemente las cogen y entre varios las sujetan, a una se la comen directamente entre todos, primero rompiéndole el cuello para matarla y a la otra la muerden.  Veo como se desvanece en el suelo y ellos se van dejándola allí.

Minutos después se levanta y no tengo duda, ni siquiera ha abierto la boca pero ya sé que es una de ellos. Se mete en el primer portal abierto que ve y cierra la puerta al entrar. Está claro lo que les espera a todos lo que haya dentro.

Escenas parecidas se van sucediendo a mi alrededor, zombies solitarios, muchos grupos, alguna gente corriendo, varios devorados y la mayoría infectados.

Escribo un mensaje a mi novia para decirle exactamente donde estoy y que tenga mucho cuidado pero aparece por la plaza y le hago señales para que corra hacia donde yo estoy.

- En la tele han dicho que la policía y los militares no saben cómo pararlos. Ya han alcanzado más ciudades, son muy rápidos y no funciona nada con ellos, ni las armas, ni el fuego ni otra cosa que hayan intentado. Están buscando una cura desesperados

- ¿Estás asustada?

- No ¿y tú?

- Si estamos juntas que nos conviertan en zombies a las dos, te seguiré queriendo

- ¿Cómo en la canción de Alaska? – digo sonriendo

- Algo así – responde y me da un beso y me abraza

Ya sabemos todo lo que hay que saber y salimos de nuestro escondite, echamos a correr con la esperanza de irnos refugiando por el camino hasta llegar a casa y allí pensar qué podemos hacer.

Sin comerlo ni beberlo nos vemos rodedas de los zombies, muertos vivientes, infectados, mutados o como queramos llamarlos. Pronto se extenderán más y más, y si ya han llegado a otros lugares, antes o después serán los nuevos habitantes del planeta. Todos correremos la misma suerte.

- ¿Qué crees que pasará ahora? – pregunta mi novia al ver que no tenemos salida

- Que o nos comerán o nos convertirán en seres como ellos

- No hay nada que hacer ¿no?

- Supongo que no ¿se te ocurre a ti algo? – le digo cogiéndole fuerte de la mano

- Pues… - empieza a decir con voz mitad resignada y mitad risueña – hazles un seguro


Estoy muy enfadado después de leer sobre la muerte de los gatitos, espero que tuvieran un buen seguro

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14 comentarios:

  1. Hiiiiiii feliz viernes!!!

    Sara ahora te toca a tí. Ya sabes, eso de juntar letras para formar palabras mua ja ja ja

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    1. Mi querido cojín, ha sido un placer participar en este proyecto y poder tener esta pequeña participación en tu blog con mi humilde historia. Un saludo y espero que le guste a mucha gente, besos

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  2. La curiosidad mató al gato y nunca mejor dicho. A veces no se puede luchar contra las ganas de saber, en eso te entiendo perfectamente. Me ha gustado mucho tu relato y tus zombies.

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    1. Muchísimas gracias Aivic, hasta este relato nunca había tenido ningún contacto con la temática, así que espero no haberlo hecho demasiado mal. Un saludo y te espero por mi blog si te apetece

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    2. A mi me ha pasado lo mismo con el reto, sobretodo porque es la primera vez que escribo un relato. Ahora me paso por tu blog. Tu también quedas invitada al mio.

      Besos

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    3. Gracias por seguirme, si me dejas en enlace de tu blog te sigo encantada.Yo escribo mucho, pero de zombis nunca antes jaja, este Mini Fu mira lo que ha conseguido:) un saludo

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    4. Puedes ver mi enlace en el siguiente relato, el 11 es el mío ;)

      Pues si, me sorprendió que Mini Fu consiguiera que tantos escribieran historias de zombies. Me encanta!! Un saludo

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  3. Hola!
    Maldita evolución de los zombis. Antes eran adorablemente repugnantes, iban a 2 km/h, se tomaban la vida con calma... Ahora dan miedo. El relato me ha recordado gratamente a la película Nightcrawler, en el centro de la noticia arriesgando la vida para saber qué sucede ^^ El final triste y bonito al mismo tiempo, ¡genial!

    Besos!

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    1. Tienes mucha razón Niara, hay tantos tipos distintos de zombis que se ha perdido la esencia, es como con las versiones del mundo de los vampiros y otras muchas cosas, a los puristas les molestan estas cosas y lo entiendo. Me alegra que más o menos te haya gustado. Mini fu ha tenido una gran idea con esto de los relatos zombis. Un saludo y quedas invitada a mi blog, por supuesto.

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  4. Si le consigues hacer firmar un seguro a un zombie... Estoy segura de que todas las empresas se pelearán por ti y no te faltará trabajo nunca jajaja

    Saludos

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    1. Jaja es un final diferente, debería haberselo propuesto a mi jefa, muchas gracias por leerlo y comentar, te espero en mi blog La Roca más Diamante del mundo, un abrazo

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  5. ¡Eso sí que es ser curioso y lo demás son tonterías! Y en lo del seguro zombie veo todo un filón... xDD

    ¡Saludos!

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    1. La curiosidad me puede y más si fuera en ese momento que vas a morir, al menos mueres sabiendo, un saludo e invitada quedas igualmente a mi blog La Roca más Diamante del mundo

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  6. Hola no sé si reír o llorar por el relato, sobretodo por el final de hacerle firmar un seguro jajajaja. Super original.. y oye amiga si que eres testaruda anda que querer quedarte a ver lo que pasaba en lugar de hacer patitas en fuga.

    Besos

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