Observatorio Espacial: Anotación 006

Relato de ciencia ficción: Por el bien común


Hi, aventureros galácticos


El relato de hoy viene de la mano de Maaarta del blog Sol, agua, tierra. Es la tercera parte de la saga familiar en el espacio... y como siempre esta mujer nos trae un relato cargado de verduras 😀



Por el bien común


Todos los días me despertaba con una música diferente, había programado la hora de levantarme con una lista aleatoria en la que todas las canciones conocidas en el universo a día de hoy eran posibles candidatas para ser escuchadas. 

Hoy estaba de suerte, la música era suave y parecía una canción infantil. Estaba cargada de melodías que se iban enlazando unas sobre otras ayudando a desperezarme graciosamente.

Además había programado un sistema que imitaba la luz natural del Sol, así los despertares eran mucho más llevaderos, ya que era habitual que durante meses o incluso años no pudiéramos abastecernos de la energía de un sistema solar parecido al que habíamos dejado atrás pero eso no era problema, en los laboratorios trabajaban en ello; bien creando filtros para las ventanas de las naves o bien preparando pequeñas explosiones atómicas semi-estables que podían imitar  un pequeño sol durante un tiempo determinado. Algunas personas tenían uno en sus habitaciones, yo sin embargo había preferido gastar mis puntos en un Human Assistant. Al fin y al cabo la luz artificial no estaba tan mal y permitía cultivar un montón de verduras, ¡incluso tenía un limonero y un naranjo en mi cubículo! 

Está comprobado que la vitamina C te ayuda a despertar, carga tus defensas y afecta al estado de ánimo, ayudando así a empezar la mañana de manera optimista. Había programado a Happy para que me preparase un zumo todas las mañanas. Decidí que si bien la Inteligencia Artificial no era consciente de sí misma en la actualidad, podría llegar a serlo, y si yo fuera una de ellas creo que me hubiera dado que pensar que me bautizaran con un nombre  más pesimista, como por ejemplo Dolores, así que que mejor que un nombre como Happy para mi amigo metálico. 

Mientras me ducho me llega el olor a naranjas recién exprimidas y con ello el fin del ritual del despertar.

- Buenos días Hap – le dije mientras comprobaba el extraño brote de la semilla que había sustraído de una conferencia hace unos meses.

Es una larga historia, no penséis que soy una vulgar ladronzuela, normalmente no lo hubiera hecho, pero el catedrático aseguraba que eran unas semillas que se comportaban de acuerdo a las aspiraciones y sueños de quien las sembraba… Incluso el trato que le dieras durante su crecimiento influiría en el resultado. No me pude resistir. Me pareció que no sería una gran pérdida, además el profesor tenía kilos y kilos de semillas, cuando me acerqué para observarlas, me llamó la atención ya que parecían guisantes secos, y pensé, que mal puedo hacer si cojo solamente uno… Si no da el resultado esperado siempre puedo hacerme una cena sorpresa. Así que se vino en mi bolsillo hasta casa, le preparé una pequeña maceta y la metí en el pequeño invernadero en el que ponía a germinar todas las semillas de mi colección.

Luego preparé un exoesqueleto en forma de araña, igual al que habíamos preparado para que Happy  me acompañara sin llamar demasiado la atención y lo programamos para que se viniera con nosotros a todas partes. Hicimos unos ajustes en la macetita para que el compost no se derramara y que lograra mantener la humedad justa y... ¡voilà! Ya tenía dos estupendos acompañantes que imitaban a los loros de las antiguas ilustraciones de piratas mientras paseaban conmigo por la nave o hacía mis trabajos programados para mantener la flota en marcha.

- ¿Qué tenemos hoy en la agenda Happy?

- 27 de Julio de la Era Común: debes horas de trabajo para el mantenimiento de la flota. Hay dos turnos de trabajo libres, uno comienza en 45 minutos y el otro es dentro de 6 horas.

- Resérvame la primera, así tendré libre el resto del día y podremos seguir trabajando con el software.

- Reservada. Según mis cálculos hoy llegaremos a los 600 puntos, tenemos que revisar el catálogo para intercambiarlos por LM6 para terminar mi nuevo exoesqueleto.

Happy y yo estábamos remodelando su carcasa para que resultara más liviano y así poder llevarlo en los viajes entre naves que hacía de vez en cuando para obtener nuevos conocimientos que ayudaban a mantener el bien común. Ahora solo podía acompañarme con el pequeño artilugio que habíamos ideado en forma de insecto, el problema era que no podía contener toda su memoria en él, y aunque estuviera conectado a la red ansible y pudiera tener acceso a toda la información de forma instantánea, el quería estar presente. 

- Bueno, ¿queréis venir conmigo a trabajar o qué?

Las dos arañitas metálicas se pusieron en marcha, una coronada con un diafragma que captaba todo lo que le rodeaba y la otra con una especie de leguminosa que le daba un aspecto extraterreste de lo más curioso.

Tenía tiempo de sobra antes de llegar a la sala común, así que paseamos un rato por la cubierta que imitaba una vera de un rio de la vieja tierra mientras Hap y… ¿cómo le voy a poner un nombre si ni siquiera sé que es lo que va a salir de ahí? Aunque estoy segura que pronto lo averiguaré, pues tiene una pequeña protuberancia que cada día está más grande, incluso blandita. De momento Hap y yo habíamos decidido referirnos a el/ella como Green, un nombre muy poco original, lo sé, pero muy lógico, eso no hay quien lo discuta.

Mis dos amigos metálicos se comportaban durante el trayecto como animalitos domésticos en su hora del paseo, era curioso, pues desde hacía un par de días parecía que Green había experimentado una especie de autonomía que le daba un aspecto de niño curioso. ¿Sería esto a lo que se refería el profesor en la charla?

Una vez en la sala común y tras el reconocimiento de iris me asignaron la tarea, tenía que entregar los excedentes de nuestra nave a la flota del este y recoger en el resto de las naves los excedentes para traerlos a nuestra nave. El sistema estaba muy bien organizado, había trabajos comunes a todos los tripulantes que se iban rotando, otras personas, al tener un talento especial o desarrollar una habilidad innata en alguna materia eran asignados a trabajos fijos, pero todos podían rotar por los trabajos comunes, así no te cansabas de hacer siempre lo mismo y podías aprender varias cosas a la vez.

Recogí el papel donde estaban apuntadas las coordenadas, fui al área de carga y comprobé que todo estaba correcto, cerré las puertas y despegué. En este punto cabe citar que la flota se encontraba desparramada por todo el universo, pero que gracias a los saltos espaciales podíamos recorrer grandes distancias siempre y cuando supiéramos las coordenadas de destino. Hasta la fecha se habían descubierto cuatro universos paralelos y había que tener mucho cuidado con confundirse… o podías terminar volviendo a tu nave con un hermano gemelo incrustado en las nalgas.

Tras aburrirme un ratito tras los mandos, tanta oscuridad  en lugar de asustar termina aburriendo, me alejé lo suficiente para efectuar el salto…

- ¿Donde habré puesto el papel con las coordenadas?


Mientras rebuscaba entre los controles de la zona de mando me di cuenta de que no había traído mi termo para los viajes largos… Menos mal que la nave estaba dotada con una pequeña cocina y despensa, ya que muchas veces los viajes se extendían debido a las múltiples paradas que había que hacer para recorrer la flota completa, además creo que lo que transportaba en esta ocasión era comida… Así que por lo menos de hambre no moriré.

- No puedo creer que sea tan despistada. Hap, ¿puedes por favor repasar tus archivos de vídeo a ver si encuentras alguno en el que esté con la nota en la mano?

Hap, además de ser un asistente personal estupendo, tenía un extraño sentido del humor programado por él mismo, con el que podía hacerme reír,  ponerme de los nervios o las dos cosas a la vez. 

Hap contestó positivamente a la orden con un gesto militar, para después proyectar en el aire las imágenes a cámara rápida acompañadas de una música un tanto ridícula en la que se me podía ver dando vueltas por la sala común, el almacén y la nave antes de partir del hangar… Al final consiguió hacerme reír, además hoy Green se había sumado al ridículo espectáculo efectuando un baile acompañado de sonidos digitales que me hacían verme de lo más estúpida buscando la dichosa anotación… Supongo que una no puede enfrentarse a unas máquinas cuya capacidad de procesamiento sobrepasa en miles de millones por minuto la de un cerebro humano de carne y… serrín.

- ¡Para, para ahí la grabación Hap! ¿Te has fijado? Justo antes de entrar en la nave tengo la nota en el bolsillo del mono… Y luego ya dentro cuando estoy repasando las cajas ya no se ve… ¡Ayyyy! Espero no haberla perdido… ¿Green puedes ayudarnos con la búsqueda?

Pero Green no respondió, giré mi cabeza para buscarle… ¡Y cual fue mi sorpresa al verle sobre el tablero de mandos introduciendo coordenadas al tuntún!

- Green… ¡No! ¿Pero que estás haciendo? ¡Nuestra supervivencia depende de que los cálculos sean exactos y deben ser comprobados por toda la flota antes de saltar!

Nunca se me dio bien eso de los mensajes cortos y con tanta explicación al final Green logró marcar todos los números que se le antojó… Lo último que pude distinguir antes del salto fue una palabra repetida y una y otra vez por mi pequeño amigo floral…

- Pa… Pa… Pa… ¡Pá!

Cuando me desperté, pues me había llevado un gran golpe en toda la cabezota, no me había dado tiempo a ponerme el cinturón de seguridad, me encontré con un montón de limones desparramados por la nave. En este punto había dos opciones: o bien tampoco había ajustado bien la seguridad de la carga, y esto ya si que no me lo puedo dejar pasar, dos despistes en menos de 24 horas es incluso mucho para mi, o bien habíamos descubierto otro universo paralelo al poner las coordenadas aleatorias y mis preciados amigos se habían desintegrado y vuelto a integrar en forma de cítricos… ¡Ay Dios mío! Espero que no haya sido eso… ¿Me habré convertido también yo en un limón parlante?

- ¿Hola? ¿Hay alguien ahí?

De repente un pitido extraño inundó la sala, parecía el sónar. Eso quiere decir que estamos cerca de alguna nave. ¿Como habría descubierto Green las coordenadas? ¿Tendrá memoria fotográfica mi pequeño brote leguminoso?

Me incorporé lentamente, pues me dolía la cabeza una barbaridad, y cuando quise llegar a los mandos para poder detener la alarma y enviar un mensaje al resto de la flota me di cuenta de que seguía conservando mi forma humana, menos mal.

- ¡Hap! ¡Estás bien! Pensaba que te habías convertido en un limón.

Mi asistente apareció detrás del sillón de mandos como si hubiera estado preparando la escena mientras yo estaba inconsciente. Parecía que Hap ya se había hecho con el control de la situación, si tuviera su carcasa de expresión, seguramente me hubiera hecho un gesto de burla en este momento.

Revisé las ordenes, los comandos y las imágenes captadas del interior de la nave, pero no era una nave perteneciente a mi flota. Era una cápsula de salvamento en la que había un hombre, un gato estridente, ¡y un cojín parlante! Definitivamente teníamos que haber saltado entre universos. ¿Un cojín que habla? Nunca había visto registros de nada parecido, aunque a decir verdad también podría ser una inteligencia artificial diseñada para niños… Y por eso le había dado ese aspecto tan adorable.

Mientras pensaba todo esto Hap se encargó de re-programar la trayectoria de la nave para recoger a los náufragos espaciales y Green…

- Por cierto, ¿Dónde está Green?

- Ha ido a preparar la cámara re despresurización.

- Que bien, nunca había tenido una verdura tan eficiente.

Por fin recogimos a los pasajeros. Cuando entraron en la nave Green les recibió con una cestita de bienvenida llena de limones, pobre, seguramente no haya podido encontrar otra cosa…

- ¡Te has acordado! - dijo el cojín muy excitado saltando de los brazos de aquel hombre y corriendo hacia donde yo me encontraba sentada - ¡Má! ¡Mira Pá es Má!

¿Má? 

Mientras el cojín chupaba limones con ojos de loco y una sonrisa en su rostro, el hombre se acercaba a mi… 

Fundido a negro, como en las películas de la hemeroteca espacial.

Cuando desperté era capaz de recordarlo todo, enfrente de mi con cara de preocupación estaba Pá,  a su lado se encontraba Mini-Fu, enfrente de este estaba Hap, que se había presentado ante los desconocidos y parecía que habían hecho buenas migas y al fondo estaba Green, al que le había crecido muchísimo la vaina, tanto que casi no cabía en el invernadero portátil que le habíamos preparado. Cuando me incorporé desmontamos la capsula de cristal de Green para que pudiera ocupar el espacio necesario para su crecimiento tan repentino. De repente la vaina comenzó a amarillear, y la plantita se fue secando por momentos.

- ¿Qué habrá pasado?, ¿Será por haberle sacado de su hábitat? - Dije entre sollozos. Se había convertido en un buen amigo estos últimos meses y no quería que se secara.

-Tranquila Má, no se ha muerto, solo ha dado frutos…

-Eso Má ya verás, abre la vaina, seguro que te encuentras una sorpresa muy agradable dentro – dijo Pá mientras me cogía de la mano…

Continuará...

¿Todavía quieres saber más?

- Mini-Fu 9000 por Mini-Fu - Primer capítulo
- Despertares por Pá - Segundo capítulo
- Junior en el espacio por Junior - Cuarto capítulo



“La ciencia ficción es una inmensa metáfora.” - Ursula Kroeber Le Guin

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16 comentarios:

  1. Ya me imagino yo qué saldrá de la vaina...

    Muy bueno el relato y muy bien documentado, por cierto (o eso parece a mis ojos de ignorante total). Besotes!!!

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    1. Jejejeje eso es porque has estado atenta :D Aunque claro, siempre podemos llevarnos una sorpresa con estos cojines nunca se sabe... Y gracias por lo de la documentación, ahora podré decir... ¿Veis como me ha servido de algo leerme tanta ciencia ficción?

      Besinos

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  2. Algunos hemos pillado ese soberbio guiño a 'Star Ship troopers', ¿sabes? xD Supongo que es normal, algunos zorros somos de lo más friki. Aunque claro, no es nuestra peli preferida, en especial porque no aparece ninguna raposa. Malditas pelis sin zorros, pienso que deberían ser ilegales :D

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    1. Mua ja ja bien pillado zorrín. Para mi sí es una peli de la estantería especial, aunque intenté leerme el libro no me gustó.

      Es muy chulo que de vez en cuando la gente se fije en estos detalles :)

      Besitos mua mua mua

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    2. Yo coincido en que es una peli de las que más me gustan, incluso estando cargada de acción, que muchas veces me duerme en los primeros minutos.

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  3. Qué gozada, Marta. He disfrutado el relato como una niña pequeña con zapatos nuevos. Es sorprendente la capacidad que tienes de planificar una historia en función de la imaginación y la originalidad. Los frutos de la tierra, de la huerta, los vegetales y frutas al servicio de la humanidad ultratecnológica del futuro. Eso sí que es positivo. Me ha super encantado. ¡Felicidades!

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    1. Gracias Marisa, al principio no estaba muy convencida... me parecía un pelín aburrido, pero creo que al final pude darle un toque de humor :)

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  4. Es la primera vez en mi vida que leyendo me entran ganas de comer tomates y alimentos del estilo jajaja. Pero estoy segura de que en esa vaina no hay nada bueno ni comestible.
    En líneas generales me ha gustado mucho, muy bueno el relato en especial todo lo relacionado con la huerta a lo Bricomanía pero otra vez me dejáis a medias. Esto no puede ser, de verdad, qué sinvivir tener que esperar :P

    Besos a la autora y al cojín! :)

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    1. Gracias Naiara, me alegra que te haya gustado, lo del huerto a lo bricomania que sepas que ya existe, incluso en algunos Ikeas venden kits para que tengas tu propio jardín vertical aquapónico en la cocina.

      Un besin

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  5. Ay Mini-Fu que se me olvida, tú sabes escribir con boli? Espero que sí porque te he nominado http://elfarodearcadia.blogspot.com.es/2017/03/book-tag-mano.html#comment-form jiji ^^

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    1. ¿Con boli? ¡Claro! Aunque no tenga manos se me da muy bien guiñar los ojos y hacer que los bolis vayan en una dirección u otra.

      ¡Qué bien! Una nominación. Hacia tiempo que nadie me nominaba <3 Voy a ver de que se trata...

      Besitos mua mua mua

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  6. Perdone señorita... eso de "y al cojín" me ha sonado mal. A ver si se me trata con el respeto que se me merece y ahora tráeme unos limones escla... Nai :)

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    1. Qué tal esto: "cojincito mío" o "mi Excelentísimo cojín". Seguro que mejor ^^
      Ay los celos... qué malos son :D

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    2. Lo de cojincito mío me gusta lo otro tampoco quiero pecar de egocentrismo, aunque también lo doy por válido ^_^

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  7. Esto se poneincluso más interesante. Tengo muchas ganas de leer la siguiente entrega.
    ¿Qué pasará con nuestros héroes?

    Besos!

    PD: no sabía que Junior era 100% de origen vegetal, aunque explica que le guste el verde

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    1. Hola, perdona la tardanza en responder, Junior es vegetal como bien dices y viene envasado en vaina :)

      Espero que te haya gustado el desenlace.

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